sábado, 8 de marzo de 2014

10 consejos científicos para criar niños felices

10 consejos científicos para criar niños felices

Estos 10 tips han sido producto de estudios científicos y ayudarán a que tus hijos sean personas felices. Con información de Live Science.
10 consejos científicos para criar niños felices
1. ¡Las bromas ayudan!
Si bromeas con tu hijo y ayudas a desarrollar su sentido del humor, este tendrá más éxito social, según una investigación presentada en el Festival de Ciencia Social del Economic and Social Research Councils. Cuando los padres bromeancon sus hijos, les dan a los niños las herramientas para pensar de forma creativa, hacer amigos y manejar el estrés. Así que siéntete libre para ser el bufón de la corte y de la casa, que tus hijos te lo agradecerán después.
2. Sé positivo
Los padres que expresan emociones negativas hacia sus hijos o son descuidados con ellos, tendrá niños agresivos ya desde la edad del kindergarten. Esas son malas noticias, ya que un comportamiento agresivo a los 5 años está vinculado a la agresividad más tarde en la vida, incluso con las futuras parejas. Así que si estás en un ciclo de padre enojado, que hace hijos enojados, que hacen padres enojados, trata de liberarte, porque esto aliviará problemas en tus hijos a largo plazo.
3. Fomenta la autocompasión
Investigaciones sugieren que la autocompasión es una habilidad muy importante, porque ayuda a las personas a mantenerse fuertes frente a los desafíos. Ojo, es ser compasivo con uno mismo, no que te des pena a ti mismo. La autocompasión se compone de la consciencia (la capacidad de manejar los pensamientos y emociones sin dejarse llevar ni reprimirlos), de la empatía con el sufrimiento de los demás, y de la auto-bondad, el reconocimiento de tu propio sufrimiento y el compromiso de resolver tus problemas. Los padres pueden utilizar la autocompasión cuando se enfrentan a dificultades en la crianza de los hijos. De este modo, pueden ser un ejemplo para sus los chicos.
4. Déjalos ir
Cuando los hijos vuelan del nido, las investigaciones sugieren que lo mejor es dejarlos ir. Se ha demostrado que los estudiantes universitarios con padres que interfieren son más propensos a ser ansiosos y menos abiertos a nuevas experiencias. Eso no significa que debes botar a tus hijos cuando cumplan 18 años, pero si desde ahora eres un padre sobreprotector, empieza a darle más espacio a tu pequeño.
5. Cuida tu relación
No solo por ti y tu pareja, sino por tus hijos. Se ha comprobado en estudios científicos que un hogar con estrés afecta el sueño de los niños. Y ese estrés en casa puede venir por una relación mala entre los padres. Un niño que no duerme bien, tiene problemas en su desarrollo ya que no aprende bien y no tiene buenas capacidades sociales.
6. Cuida tu salud mental
Si sospechas que estás deprimido, busca ayuda, para tu propio bien y el de tu hijo. Investigaciones sugieren que las madres deprimidas pelean más con los padres y no responden al llanto de sus bebés con la atención de una mamá sana. Se ha demostrado que los hijos de personas con depresión, viven estresados, aun desde la etapa pre-escolar.
7. Mamás, sean buenas con sus hijos
Un estudio afirma que los hijos hombres que tienen una relación sana con sus mamás presentan menos problemas de conducta. Los resultados, publicados en la revista Child Development, resaltan la necesidad de “apego seguro” entre los niños y sus padres, en el que los niños pueden acudir a mamá y papá como una “base segura” reconfortante antes de aventurarse en el mundo en general.
La buena relación madre-hijo también influye en la vida romántica futura del hombre. Aquellos que han tenido una relación cercanas a sus padres, son capaces de tener una relación cercana y exitosa luego con otro adulto.
8. No te preocupes por tu pequeño contestador
Los adolescentes que le contestan a sus padres pueden ser exasperantes, pero hay algo bueno en eso: se ha descubierto que justamente son esos chicos los que no caen en presiones sociales por parte de su grupo de amigos. Son adolescentes con mucha autonomía. Tampoco significa que para que los jóvenes sean autónomos, tengan que contestarle siempre a los padres. Por el contrario, se ha demostrado que una relación cercana con la madre, hace que los adolescentes sean menos influenciables por presiones externas. Habla con tu hijo, explícale calmadamente que sí pueden dialogar, pero siempre con respeto.
9. No busques la perfección:
No existen los padres perfectos, así que no te presiones a ti mismo. De acuerdo a una publicación médica, Personality and Individual Differences, los nuevos padres sienten que la sociedad espera perfección de ellos, y se estresan demasiado. Por ello, desarrollan menos confianza en sus habilidades para criar a sus hijos. Hazle caso omiso a las críticas y presiones externas y conviértete en un padre más relajado. Recuerda que nadie es perfecto.
10. Conoce a tus hijos:
No existe un solo estilo de crianza perfecta. De hecho, los niños cuyos padres adaptaron su estilo de crianza a la personalidad de sus hijos tienen la mitad de la ansiedad y la depresión que sus compañeros con padres más rígidos, de acuerdo con un estudio publicado en agosto de 2011 en el Journal of Abnormal Child Psychology. La clave está en ayudar a tus hijos sobre la base de las señales que ellos te dan. Aprender a reconocer en tu hijo qué necesita, qué falta trabajar y qué podría mejorar.

viernes, 7 de marzo de 2014

jueves, 6 de marzo de 2014

Inteligencia límite en la escuela

Inteligencia límite en la escuela, cómo detectarla

La falta de detección de un funcionamiento intelectual límite propicia que los estudiantes afectados no reciban atención temprana adecuada en la etapa escolar
  • Por AZUCENA GARCÍA
Imagen: josemanuelerre
La inteligencia límite o funcionamiento intelectual límitesupone tener un cociente intelectual (CI) entre 71 y 85, algo menos que la media, pero no implica retraso mental. Detectarlo a tiempo es fundamental para que los alumnos reciban la atención que necesitan y su ritmo de aprendizaje no se vea alterado. Como se explica a continuación, un reciente estudio de la Universidad de Zaragoza analiza esta realidad y aporta propuestas para impulsar la inclusión social de los afectados, así como el acceso a una vida más autónoma.

Tres rasgos comunes a las personas con inteligencia límite

La inteligencia límite no es una enfermedad, sino un trastorno que implica "ciertas limitaciones en el funcionamiento mental y en el uso de habilidades tales como comunicación, cuidado personal y destrezas sociales". Así la define la Fundación Belén, que facilita información sobre cuestiones educativas y de salud, entre otras. Estas limitaciones afectan a los estudiantes porque retrasan su ritmo de aprendizaje y su desarrollo. "Los niños con inteligencia límite pueden necesitar más tiempo para aprender a hablar, caminar, cuidado personal, como vestirse o comer", agrega la Fundación.
El estudio 'Inteligencia límite. Perfil, necesidades, recursos y propuestas de mejora', llevado a cabo por María Frontera Sancho y Carlos Gómez Bahillo, de la Universidad de Zaragoza, junto con la Asociación Enlinea y el Real Patronato sobre Discapacidad, destaca cómo la escuela "supone un importante reto para las personas con inteligencia límite por las exigencias académicas y sociales que conlleva". Detectar a tiempo a los alumnos con inteligencia límite se convierte, por lo tanto, en una prioridad para contar con el diagnóstico y tratamiento adecuados.
Para ello, el estudio propone una serie de claves que faciliten la tarea de reconocer a los estudiantes con inteligencia límite. De este modo, se destacan las siguientes:
  • Dificultades desde el inicio de curso. "A menudo, es al comienzo de la escolarización cuando se confirman las limitaciones que presenta el niño", se subraya. Conforme avanza el curso, las dificultades son cada vez mayores por la exigencia del nivel de enseñanza y los pequeños carecen de menos estrategias resolutivas, lo que puede llevar a no superar con éxito el curso académico, si no se pone remedio desde el principio. "El comienzo de la educación secundaria (ESO) constituye otro momento clave en la detección del problema", se precisa. Casi la cuarta parte de las familias encuestadas para el estudio indicaron que las dificultades escolares de sus hijos empezaron en los primeros cursos de Educación Primaria. Los problemas en la ESO abarcan la dificultad de los aprendizajes, la falta de apoyos, el cambio de metodología, así como el trato de profesores y compañeros, entre otros.
  • Insatisfacción con profesores y otros compañeros. Pese a que la mayoría de los alumnos con inteligencia límite guardan un buen recuerdo de su etapa escolar, cuatro de cada diez aseguran que durante los años de estudiantes su nivel de insatisfacción fue elevado (alrededor del 40%) y casi en la misma proporción (41,80%), los padres afirman que sus hijos guardan un mal recuerdo motivado por el currículum y el trato con los compañeros. De hecho, más del 40% de las personas con inteligencia límite encuestadas para la elaboración de la investigación aseguraron que cambiarían el trato recibido por sus compañeros y docentes. Durante la etapa escolar, los estudiantes echaron de menos más atención y apoyo por parte de los profesores, así como el respeto de los compañeros.
  • Suspensos y repeticiones de curso. El fracaso y abandono escolar son frecuentes entre los alumnos con inteligencia límite. Casi dos de cada diez repiten o abandonan la escuela antes de cumplir 16 años y seis de cada diez no completan la ESO. Quienes sí superan esta fase revelan grandes dificultades "cumpliendo parcialmente los objetivos de la etapa educativa".

Necesidades de los estudiantes con inteligencia límite

El proceso de aprendizaje requiere adaptarse a las particularidades de las personas con inteligencia límite, pero a su vez, es igual de importante asegurar un entorno seguro a los estudiantes con este problema. La falta de atención o la atención inadecuada por parte del profesorado, así como las burlas y comportamiento de los compañeros, causan problemas serios a los niños afectados, que incluso en ocasiones se cambian de colegio para encontrar una solución.
  • Cambios académicos. En primer lugar, se estima que el centro escolar ha de adaptar los contenidos a los alumnos, cambiar la metodología o la forma de evaluación. Además, los progenitores reclaman que se atiendan las necesidades de integración social, que se incrementen los profesores de apoyo, se ayude a mejorar las relaciones con los compañeros y con los docentes y se adapte el currículum. Respecto a este último, se considera que debería replantearse cuál es el currículum más adecuado, ya que es la principal fuente de insatisfacción para el 73,68% de las personas con inteligencia límite.
  • Atención temprana. Cuando antes se detecte la inteligencia límite, antes se prestará atención y se contrarrestarán sus consecuencias. "Un escaso porcentaje de niños con inteligencia límite recibe atención temprana en los tres primeros años de vida", señala el estudio. Una consecuencia directa de esto es el cambio de colegio, con la idea de que un nuevo entorno, nuevos profesores o nuevos compañeros ayudarán al éxito académico. Solo un 26% de las personas con inteligencia límite encuestadas recibió atención temprana en los tres primeros años de vida y el 42% cambió de colegio debido a la necesidad de apoyos mayores y más especializados.
  • Mejorar el trato con los compañeros. Casi una tercera parte de las personas con inteligencia límite recuerda la relación con sus compañeros como una experiencia difícil y fuente de insatisfacción. Incluso algunos afirman que no tuvieron ningún amigo en el colegio y tres de cada diez aseguran que hubieran querido cambiar de colegio por esta razón. Sobre todo el recreo representa un momento crítico, ya que algunos niños no se divierten en él o, debido a la falta de supervisión, se registran casos de acoso, burlas, aislamiento o marginación.
  • Cuidar el paso a Educación Secundaria. Este momento es clave, aunque cada vez que se pasa de curso los alumnos requieren una atención especial, es el cambio a Secundaria el aspecto que más se debe tener en cuenta. "La dificultad de los aprendizajes, la falta de apoyos, el cambio importante que supone en metodología, profesores y compañeros" son algunas de las causas que los estudiantes señalan como más problemáticas.

lunes, 3 de marzo de 2014

Relación familia escuela...

Los beneficios de la relación padres y escuela


Expertos en la materia explican cómo debe ser este acercamiento y

 lo que aporta a las familias, colegios y alumnos.

Jesús Ruíz y Eugenia del Campo tienen tres hijos en Educación Infantil y Primaria en el colegio Las Tablas Valverde. Consideran que la relación estrecha entre padres y docentes aporta muchas ventajas a la formación y educación de sus hijos. «Mantenemos una comunicación muy fluida con el colegio y asistimos a cinco tutorías al año para ponernos al tanto de los temas académicos, pero también para que nos comenten qué aspectos (como la fuerza de voluntad, la responsabilidad en las tareas, etc.) debemos ayudarles a reforzar», apunta Jesús Ruiz.
Aseguran que los niños tienen, por lo general, un comportamiento distinto en casa que en el colegio, «y el contacto con los profesores facilita a ambas partes una visión más completa de cómo son nuestros hijos y si tienen problemas, será más fácil de solucionar conjuntamente».
Eugenia del Campo añade que la agenda diaria es una herramienta muy útil de información, pero por sí sola no es suficiente. «Colegios y padres debemos ir de la mano para que su formación y educación sea un éxito. De esta forma, el niño no percibe que en casa se hace una cosa y en el colegio otra, sino que todos trabajamos en la misma dirección, lo que les aporta una gran seguridad».
El Apa del colegio también es muy activo y organiza la Escuela de Padres. «Tratan temas que nos preocupan y trabajamos con el método del caso y nos sirve, de paso, para conocer a otros padres —puntualiza Eugenia—. También se realizan actividades lúdicas para que nos involucremos las familias y donde intercambiamos opiniones. Además, en cada curso hay un matrimonio encargado de comunicarse con el resto de padres para cualquier incidencia o cuestión que se quiera abordar».
Para Para Fernando San José, director del colegio Las Tablas Valverde, las familias tienden a involucrarse más con los colegios porque saben que si lo hacen es una inversión para el futuro de sus hijos. «No entiendo la educación de otra manera. Actuando de este modo todo son beneficios para el niño. Son las dos fuerzas que necesita para crecer academicamente y también en su sociabilidad, en valores, en libertad y en convertirse en un buen ciudadano. Los padres deben confiar en el colegio y estar en contacto siempre».

Concienciar a las familias

Con la misma fuerza con la que se critica el sistema educativo, se trata de concienciar a la sociedad de la importancia de que exista una estrecha relación entre familias y profesores. Sin embargo, muchos padres aún no saben en qué consiste este contacto, cómo llevarlo a cabo y en qué les beneficia.
«Tener información de la marcha de los hijos en clase, no solo desde el punto de vista académico, sino también de su comportamiento, relaciones sociales..., siempre es beneficioso porque percibirán que los padres se interesan por ellos, que trabajan en la misma dirección que en el colegio y harán que estén más involucrados», aseguraNieves Currás, directora del Área de Colegios y Centros de laFundación Universitaria San Pablo CEU.
Los expertos en educación insisten en que padres y docentes deben ir de la mano para que los hijos no se sientan desorientados y no perciban que en casa se hacen las cosas de una manera y en clase de otra. «Los padres son los primeros educadores de sus hijos y queremos que hagan suya esta responsabilidad. Deben entender que la escuela es una ayuda subsidiaria en esta labor», apunta Antonio Sastre, coordinador de formación integral de los colegios del Regnum Christi en España. «En los centros, además, podemos dar a los padres herramientas muy útiles para la formación afectiva y emocional de sus hijos. El beneficio de ir juntos de la mano es inmediato».

Cuestión de prioridades

Sin embargo, no todos los padres, por cuestión de tiempo, pueden asisitira las reuniones escolares. «Es cuestión de prioridades —apunta Antonio Sastre—. Toda elección conlleva renunciar a algo. En el peor de los casos, las tutorías pueden durar dos horas, dos veces al trimestre, ymuchos centros ofrecen la posibilidad de que se realicen en sábado».
Óscar González, director y fundador de la Escuela de Padres con Talento, parte de que «el alejamiento de la familia respecto de la escuela favorece el fracaso escolar». Para que la implicación sea real y efectiva aconseja que los padres conozcan, desde principio de curso, a los profesores de su hijo con el objetivo de formar equipo. De esta forma les será más fácil hacerles llegar sus sugerencias para mejorar las cosas.
Desde los colegios insisten en que los padres deben tener como referencia al tutor. Sin embargo, en muchas ocasiones, los padres prefieren contactar con el director del colegio porque creer les resolverá mejor cualquier cuestión de sus hijos. «Es un error —asegura Currás—.El director no tiene la suficiente información sobre el niño ni el problema que le afecta, simplemente porque no está en contacto con él tantas horas como su tutor».

Distinto comportamiento

Según Currás, los padres se interesan más por acudir a las tutorías cuando los hijos están en Infantil y Primaria. «Animamos a las familias a que se relacionen siempre con los tutores y conozcan el comportamiento de su hijo en clase. Muchos se sorprenden: en casa es un protestón y en clase un bendito».
Lo ideal es que estén al tanto de la dinámica del colegio porque los niños pueden alterar la realidad (no dan la información correcta), y es conveniente que los padres cotejen la información con el tutor.
La agenda por sí sola no es suficiente para un acercamiento al colegio. «La entrevista personal es más importante», apunta Currás. Aún así, recalca la utilidad de herramientas tecnológicas como «el colegio virtual», por el que gracias a internet los padres pueden acceder cada día desde cualquier sitio a contenidos como los deberes e incidencias de sus hijos. Es muy útil para saber qué hacen en cada clase, o si un día el niño está enfermo y no puede acudir, mirar los deberes que debe hacer o cuándo es el próximo examen».

Decálogo para una buena comunicación